Ventajas de la casa


Pero cabe aún hacernos una pregunta, máxime después de haber estudiado y profundizado durante todos estos artículos sobre el bacarat. ¿Es verdad que todo es suerte en el juego?

La respuesta es simple: de ninguna manera. Es ya sabido que al igual que en la mayoría de los juegos denominados "de azar" en el casino o casa de juegos, ya sea esta virtual o tradicional, las ventajas de la casa originalmente siempre son mayores a las nuestras. Para disminuirlas y poner el juego a nuestro favor se han establecido a lo largo del tiempo diferentes estrategias básicas, cálculos de probabilidades y otras herramientas. El bacarat no está ajeno es dichas posibilidades. A diferencia del blackjack, por ejemplo, en el que bajar la proporción de determinados naipes mientras el partido avanza puede cambiar rotundamente el desenlace del juego, en el bacarat, la mayoría de las veces los participantes tienen que dejarse llevar por su percepción del desarrollo del juego al momento, y mover las apuestas a favor o en contra de la banca o bien el jugador mismo.


Aunque se ha comprobado que en el caso del bacarat, el orden en que se vaya sucediendo la aparición de los naipes, no tiene relación con los que todavía no se han jugado, también se ha probado que tener en cuenta la cantidad de cartas con valor cinco que van saliendo puede ser positivo para nuestro juego en el transcurso de la partida. A esta técnica se la llamado comúnmente conteo del 5 y consiste en verificar si la aparición de naipes de esta numeración ha sido importante. Es decir, si vemos que ha habido muchos cincos, podemos actuar más seguros, pues las posibilidades de la banca se ven reducidas. Si bien no hay cálculos exactos en cuanto a esto y es difícil arriesgarse, se supone que, si han aparecido mas de ocho naipes de valor 5 entre los primeros cien naipes, conviene que hagamos nuestra apuesta por la mano de la banca ya que teóricamente hay 32 naipes con ese valor en 8 barajas. Caso contrario, si vemos que aún quedan muchos 5 en la mitad siguiente, será mejor que apostemos al jugador.

Siempre es conveniente llevar adelante un proyecto de apuestas. Esto significa establecer, por ejemplo, un tope de su apuesta mínima, de 20 veces, por ejemplo un total de 100 unidades. Si, apostando 5 unidades, logra ganar 4 veces, puede multiplicar su apuesta y doblarla a 10 unidades. Y si vuelve a ganar, puede hacerlo 2 veces más. Esto le estaría dando un premio de 40 unidades, con lo cual si llega a tener la fortuna de ganar una, o mejor dicho, dos veces más, los resultados serán más que gratificantes.

Siguiendo el mencionado esquema de plan de apuesta, siempre mantenga 50 unidades al margen y comience nuevamente con la apuesta inicial mínima. Recuerde que la base del triunfo en cualquier juego denominado "de azar" es también "la sensatez".

 






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